En el tercer y último día de pruebas de pretemporada de MotoGP 2026 en Sepang, la emoción estaba a flor de piel. Con el asfalto aún fresco tras las lluvias que marcaron la jornada anterior, los pilotos sabían que cada vuelta contaba. Yamaha volvió a rodar después de que sus ingenieros encontraran el fallo en su motor, un alivio para todos sus seguidores. Pero, ojo, también había murmullos sobre una posible reducción de revoluciones que dejaron más preguntas que respuestas.
Un día lleno de altibajos
Aprovechando las primeras horas del día, cuando el calor no apretaba tanto, los pilotos se lanzaron a buscar tiempos rápidos. Ahí fue cuando Marc Márquez sufrió una caída leve en la curva 1. Afortunadamente, no pasó nada y pudo volver rápidamente a la pista. Sin embargo, no fue el único en tener problemas; Morbidelli también se vio involucrado en un accidente justo antes del final.
Pero mientras algunos enfrentaban contratiempos, Álex Márquez, con su equipo Gresini, deslumbró al marcar un tiempo impresionante de 1:56.402, quedándose a milésimas del récord absoluto del circuito que ostenta Pecco Bagnaia desde 2024. Ducati parecía imbatible esa mañana con cuatro motos entre las cinco mejores posiciones y Marc recuperándose con un gran tercer mejor tiempo.
A medida que avanzaba el día, las estrategias se definían: los equipos ajustaban sus aerodinámicas para lo que viene este año. La competencia era feroz y Ducati mostraba claramente su poderío al dejar a Bezzecchi como el único capaz de colarse entre ellos con su Aprilia. Mientras tanto, Pedro Acosta y KTM exploraban nuevas opciones con un basculante diferente.
A pesar de los esfuerzos por parte de Honda y otros equipos para contestar esos tiempos vertiginosos, quedó claro que la jornada había tenido sus retos para todos. Al final del día, lo cierto es que cada piloto dejó claro su compromiso e intensidad en esta nueva temporada llena de promesas.

