El fin de semana nos dejó una noticia que nos ha golpeado a todos: Benigno Ramírez Rodríguez, con tan solo 53 años, ha fallecido. Su partida no solo ha dejado un vacío en el sector del taxi de Palma, donde durante años fue el alma del taxi número 40, sino también entre los apasionados del automovilismo. Aquel hombre carismático que solía compartir charlas y risas en las paradas del Rafal o de Ocimax, era mucho más que un taxista; fue un gran piloto y copiloto junto a su amigo Mariano Planells.
Un legado inolvidable
Benigno no solo se destacó como conductor. Fue uno de los fundadores de la entrañable Pena Automovilística Slick Quemado (PASQ), donde su pasión por el motor dejó huella. La noticia de su pérdida recorrió las redes sociales como la pólvora, mientras muchos compartían anécdotas y recuerdos entrañables. Aunque llevaba tiempo alejado de las competiciones, su impacto perdura y será recordado con cariño por todos aquellos que tuvieron la suerte de conocerlo, ya fuera en los rallyes o al volante de su taxi.
El domingo pasado, amigos y colegas se reunieron para despedirlo, con lágrimas en los ojos pero también sonrisas al recordar sus mejores momentos. Su legado seguirá vivo entre nosotros, recordándonos que hay personas cuya pasión trasciende cualquier carrera o servicio prestado. Descansa en paz, Benigno; tu espíritu siempre estará en cada curva y cada parada.

