La contracrónica de la carrera sprint del Gran Premio de Qatar nos deja un sabor agridulce. En el circuito de Lusail, Oscar Piastri se alzó con la victoria, manteniendo así viva su lucha en el Mundial. Pero mientras unos brillan, otros como Fernando Alonso, no encontraron su lugar en una competencia que apenas duró 500 metros para él.
La expectativa estaba en lo alto después de una clasificación impresionante por parte del asturiano. Sin embargo, la realidad fue otra y quedó claro que los coches de Aston Martin aún están lejos de los grandes. Newey, nuevo jefe del equipo, tiene tarea por delante: debe transformar este monoplaza para competir con los titanes como McLaren o Red Bull.
Desilusión y oportunidades perdidas
A pesar de terminar en séptima posición, el resultado no refleja el esfuerzo ni las ganas de Alonso. Desde la salida, los Red Bull tomaron ventaja rápidamente y el asturiano se vio superado sin poder arriesgar. En esta ocasión, ni siquiera pudo evitar ser adelantado por Antonelli, lo que deja claro que el Aston Martin todavía tiene mucho camino por recorrer.
Mientras tanto, Ferrari atraviesa su propio calvario; salieron sin puntos y con más preguntas que respuestas sobre qué está fallando en Maranello. La falta de autocrítica es preocupante cuando otros equipos están acumulando puntos y ellos siguen estancados.
Aunque algunos pensaban que Piastri estaba fuera de juego, salió a darlo todo y demostró que aún hay campeonato. Con un pilotaje impecable y cerrando la carrera con la vuelta rápida, dejó claro: «Todo ha ido bien». Un mensaje directo a sus rivales; no se le puede dar por muerto tan fácilmente.
Mientras tanto, Lando Norris, aunque tuvo su propia batalla contra Verstappen, logró mantenerle a raya y sumar puntos importantes para acercarse al título mundial. Su estrategia fue clara: no dejar espacios para maniobras arriesgadas. Así es como se juega este deporte; cada punto cuenta.
Cerramos otro capítulo emocionante en Qatar donde las esperanzas se mezclan con las decepciones. El camino hacia el próximo Gran Premio promete más sorpresas y retos para todos.

