La carrera en el circuito de las Américas fue un auténtico torbellino para Marc Márquez. A pesar de cometer un error que le costó una racha impresionante de cinco victorias, el piloto de Cervera no se amedrenta. Al llegar a su box, no solo reconoció su fallo, sino que buscó calmar a su equipo en medio del revuelo. «La confianza sigue intacta», aseguró, mientras trataba de poner en perspectiva lo sucedido.
Aprendiendo del error
El dolor por perder 25 puntos es evidente, pero Márquez mantiene la cabeza alta. «Mañana empieza una nueva semana y comenzamos a preparar Qatar». Su actitud refleja la esencia del motociclismo: a veces se gana, otras se aprende. A pesar de las voces críticas que sugerían que estaba forzando demasiado cuando contaba con una ventaja cómoda sobre su compañero Pecco Bagnaia, él cree firmemente que tenía todo bajo control. «Corté la curva demasiado y perdí el control», reflexiona con honestidad.
Consciente de la presión y las expectativas, Marc opta por desdramatizar la situación: ha perdido un colchón valioso de puntos, pero sabe que aún tiene las armas necesarias para volver a brillar como lo hizo en Tailandia y Argentina. Es cierto que hay quienes exageran al decir que ya está todo perdido; «en un Mundial de 22 carreras, cada fin de semana puede cambiarlo todo». Y así es como él lo ve.
Márquez no teme cometer errores; al contrario, los acepta como parte del viaje. En sus propias palabras: «El ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra». Un mensaje claro: todos fallamos y eso no define nuestro camino. Mientras tanto, Pecco Bagnaia reconoce la realidad: este triunfo llegó gracias al error de Marc, quien sin duda era el más rápido en pista ese día.