El Gran Premio de Japón, un verdadero templo del automovilismo, vuelve a ser el escenario donde Aston Martin se enfrenta a uno de los circuitos más exigentes del mundo. Pedro De la Rosa, embajador del equipo británico y conocedor del trazado japonés, ha desvelado las claves que harán que Fernando Alonso y su escudería brillen en esta prueba llena de historia.
Un circuito que no perdona
Suzuka es un lugar que respira la esencia de la Fórmula 1 tradicional. Mientras muchos circuitos se adaptan a los nuevos tiempos y al monocultivo turístico, este mantiene su autenticidad. “Es de la vieja escuela”, dice De la Rosa con pasión. “No tienes oportunidad de fallar porque es estrecho, hay trampas de grava y un error te puede costar caro”. La lluvia podría añadir más emoción a esta mezcla explosiva; su presencia siempre convierte cada vuelta en una incógnita.
Las estrellas del deporte conocen bien el circuito, pero eso no significa que sea fácil. “Debes ser muy preciso en alta velocidad y manejar el acelerador como si fueras un cirujano”, añade con firmeza. Y no solo eso: el AMR-25 necesita estar a punto para este reto. “Tienes que tener un coche sensible al frente y ágil para enfrentar las altas velocidades”, enfatiza Pedro.
A medida que se acercan las sesiones clasificatorias, las estrategias empiezan a tomar forma. Con neumáticos fríos al inicio de cada vuelta y una gestión cuidadosa necesaria durante la carrera, los pilotos deberán mostrar su talento puro bajo presión. “Es complicado conducir aquí cuando llueve; explorar cómo cambia el grip es parte del juego”, concluye De la Rosa.