En el emocionante ambiente del Gran Premio de Japón, Yuki Tsunoda está listo para dar un paso adelante. Después de que Red Bull decidiera prescindir de Liam Lawson, el piloto japonés se encuentra ante la oportunidad que siempre soñó: correr con Red Bull en su tierra natal, Suzuka. «Quiero acabar en el podio», confiesa con una mezcla de emoción y determinación.
Un sueño hecho realidad
El destino ha querido que este año sea el último en el que Red Bull y Honda colaboren, y eso hace que esta carrera sea aún más especial para Tsunoda. «Nunca pensé que tendría la oportunidad de correr para ellos aquí», dice mientras recuerda sus 89 grandes premios previos, llenos de esfuerzo y sacrificio. Ahora, por fin ha encontrado su lugar entre los grandes.
Como compañero de Max Verstappen, Tsunoda es consciente del reto que supone ser parte del equipo más potente del circo automovilístico. Sin embargo, no se amedrenta. Con una sonrisa sincera revela: «No quiero elevar demasiado las expectativas, pero realmente aspiro a estar entre los tres primeros». Sabe que no será fácil; la adaptación al nuevo coche es crucial.
A pesar de la presión, se muestra optimista. Tras dos intensos días en el simulador, afirma: «El coche no me ha parecido difícil de manejar», lo cual le da confianza para afrontar las sesiones libres y establecerse rápidamente en su nuevo monoplaza.
Con todo esto a sus espaldas, Tsunoda está preparado para hacer vibrar a su público en Japón. Y aunque sabe que hay mucho trabajo por delante, tiene claro que si logra disfrutar y comprender cómo funciona el RB21 durante los entrenamientos, los resultados llegarán solo. En este sentido, un podio sería simplemente increíble. Así es como Yuki Tsunoda se prepara para dejar huella en Suzuka.