Era un día de carreras en Austin y Pecco Bagnaia no podía esconder su felicidad tras alzarse con la victoria en el GP de las Américas. Sin embargo, su triunfo fue también una declaración de intenciones, un mensaje claro a todos aquellos que lo habían criticado desde las sombras del paddock. En una charla abierta con DAZN, confesó que ciertos comentarios le habían calado hondo y lo habían motivado a demostrar su valía. Mientras daba la vuelta de honor, incluso hizo el gesto de buscar a esos críticos con unos prismáticos imaginarios.
Un domingo lleno de sorpresas
El camino hacia esta victoria no fue sencillo. La lluvia complicó todo y Pecco tuvo que lidiar con una moto diseñada para seco, pero con gomas mojadas. “Cuando llegué a la parrilla y vi que todo estaba seco pensé: ‘Esto me va a costar tiempo’”, recordaba mientras se preparaba mentalmente para la carrera. Pero cuando vio a Marc Márquez lanzarse al asfalto, decidió seguirle; sabía que era su mejor opción para no quedarse atrás.
“Estoy muy contento por cómo hemos trabajado este fin de semana”, dijo emocionado, agradeciendo profundamente a su equipo. Sabía que cada uno había dado lo mejor de sí y eso se notó en cada curva y frenada.
Al cruzar la meta, dejó escapar un grito que resonó hasta la cuarta curva; esa euforia típica del piloto italiano era palpable. “Sé que mañana estaré sin voz y me dolerá todo, pero ¿y qué? ¡Lo importante es haber ganado!”, exclamó entre risas.
Aún así, Pecco mantiene los pies en la tierra. “Vamos a Qatar pronto; ahí tengo buenas sensaciones”, reflexionaba sobre el futuro inmediato. Sin embargo, sus palabras fueron más allá del circuito: “He leído cosas increíbles sobre mí por parte de personas que han sido pilotos. No entiendo esas críticas y quiero dedicarles esta victoria”. Sin duda, una forma poderosa de responder a quienes dudaron de él.