El Gran Premio de las Américas ha sido un verdadero torbellino, y no solo por la victoria de Bagnaia o la caída desafortunada de Marc Márquez. Lo que quedará grabado en la memoria de todos fue ese momento caótico justo antes del inicio de la carrera. Imagínense a los pilotos corriendo como locos, en una escena digna de una película cómica, desde la parrilla hacia los boxes para cambiar de moto. Todo comenzó cuando unas pocas gotas cayeron media hora antes del arranque, lo que llevó a los comisarios a declarar la carrera como ‘en mojado’, permitiendo cambios improvisados.
Una decisión calculada
La tensión se palpaba en el ambiente, especialmente tras el accidente del safety car y la caída inesperada de Quartararo, quien arriesgó con neumáticos lisos. En medio de ese revuelo y justo antes de la vuelta de calentamiento, pudimos ver cómo muchos pilotos salían disparados hacia sus boxes. Marc fue el primero, seguido rápidamente por Pecco y Di Giannantonio. La situación era tan insólita que obligó a los organizadores a levantar la bandera roja y retrasar el inicio.
En declaraciones posteriores, Márquez no tuvo reparos en reconocer su estrategia: “Cuando quedaban 7 minutos le dije a mi equipo que si tenían lista mi moto. Tenía claro cómo funcionaba el reglamento y al ver que no llovía decidí avisarles; sabía que me iban a seguir más de diez pilotos”. Es impresionante cómo se mueve entre las reglas para obtener ventaja.
Por su parte, Mike Webb, director de carrera, dejó entrever que habrá una revisión exhaustiva sobre lo sucedido: “Dada la cantidad de gente involucrada en esta situación sin precedentes, es evidente que necesitamos analizarlo junto con los equipos y tal vez modificar algunas normas”.
Así queda este capítulo lleno de sorpresas e intriga en un campeonato donde todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.