Pecco Bagnaia salió del Sprint de MotoGP en el GP de las Américas con una chispa en los ojos. El italiano, que ha estado luchando por encontrar su ritmo, siente que por fin puede desafiar al todopoderoso Marc Márquez. A pesar de que su compañero de equipo ha logrado un impresionante récord de cinco victorias consecutivas, la determinación de Bagnaia brilla más que nunca.
Una carrera llena de emoción
En Austin, el piloto italiano vivió un auténtico subidón al pasar del sexto al primer puesto en un abrir y cerrar de ojos. Dos adelantamientos audaces en la primera vuelta le hicieron sentir más conectado que nunca con su GP25, algo que no había sentido ni en Tailandia ni en Argentina. Aunque terminó tercero detrás de los hermanos Márquez, la alegría y confianza eran palpables cuando compartió sus sensaciones en DAZN: ‘He intentado todo porque sabía lo rápido que va Marc. Hoy por fin he podido atacar y eso me da mucha fuerza para mañana’.
Sin embargo, no todo fue un camino de rosas. La sesión clasificatoria fue un reto para él; demasiados errores le dejaron fuera de la primera línea, aunque está convencido de que tiene potencial para dar mucho más. ‘Me falta mejorar algunos sectores’, admitía con sinceridad. Y es que sabe que la próxima carrera será aún más larga y dura; pero no se amedrenta: ‘Creo que será divertida’. Hay una mezcla entre nerviosismo y emoción mientras se prepara para lo que vendrá.
Marc Márquez sigue siendo una referencia inalcanzable, pero Bagnaia no se rinde tan fácilmente. Con esa actitud desafiante nos deja claro que dará todo lo posible para luchar también contra Álex Márquez y pelear por estar delante. En palabras del propio Bagnaia: ‘Voy a intentar lo máximo. Lo que será, será’. Así es como se vive la pasión por las motos; un deporte donde cada segundo cuenta y donde el espíritu competitivo siempre está presente.