En el Gran Premio de las Américas, Jake Dixon ha logrado hacerse con la pole en Moto2, dejando a Manu González al borde de un ataque de nervios. El madrileño, que había comenzado prometedor desde la Q1, se encontró con un obstáculo inesperado: Alonso López. En una pista soleada pero algo nublada, donde el ambiente rondaba los 22 grados y el asfalto los 27, todo parecía indicar que el triunfo sería para él.
Un emocionante desafío en la Q1
Desde el principio, Manu tomó las riendas del asunto, pero no estaba solo; otros grandes pilotos como Salac le pisaban los talones. Después de unos giros intensos y con algunos cambios de neumáticos estratégicos, Manu logró marcar un tiempo impresionante que lo llevó a pelear por la primera fila. Sin embargo, no fue fácil. Al final, aunque David Alonso dio una vuelta espectacular y terminó segundo tras él, Manu ya había dejado claro que iba por todas.
A medida que avanzaba la Q2, Dixon comenzó algo titubeante y tuvo dificultades para seguir a su compañero Salac. Pero eso no duró mucho: apretó el acelerador y empezó a brillar. Se salió momentáneamente de pista mientras otros competidores como Ramírez y Baltus intentaban robarle protagonismo. Pero al final, fue Dixon quien impuso su ley con una vuelta magistral.
Manu intentó recuperar terreno en sus últimos intentos; sin embargo, se vio frenado por López justo cuando más lo necesitaba. «Alonso me ha frenado más de medio segundo», comentó Manu con frustración después de salir de boxes al darse cuenta de que la pole se le escapaba entre los dedos.
A pesar del sabor amargo del momento para González y Canet, lo cierto es que este Gran Premio nos dejó momentos inolvidables en Austin. Una carrera apasionante está por venir; esperemos que nuestros favoritos puedan dejarlo todo en la pista.