En el emocionante mundo de MotoGP, hay historias que dejan huella, y la de Marc Márquez en Estados Unidos es sin duda una de ellas. Con un impresionante récord de 13 victorias en 19 carreras, el catalán ha tejido una relación casi mística con las pistas americanas. A medida que se acerca la próxima carrera en el Circuito de Las Américas (COTA) en Austin, todos los ojos están puestos en él, dispuesto a extender esa racha triunfal.
Un dominio sin precedentes
Márquez llega a este punto del campeonato con un pleno espectacular: ha ganado cada carrera hasta ahora, desde los sprints hasta las convencionales. Su rival más cercano, Pecco Bagnaia, no oculta su preocupación. “Marc juega con nosotros”, confesó tras la última carrera. Es que nadie parece tener la fórmula para frenar al #93 cuando corre por tierras americanas; ya sea en Austin, Indianápolis o Laguna Seca, siempre deja su marca.
A pesar de sus éxitos abrumadores, hay matices que contar. En su trayectoria en 125cc nunca logró hacerse con una victoria y dos abandonos mientras lideraba han dejado una sensación agridulce. Pero eso no quita que sea visto como un verdadero ‘Capitán América’. La presión está alta y él lo sabe bien: “Debemos mantenernos enfocados y cuidar los detalles”, afirmó antes de subirse a su moto.
Aquí estamos nosotros, expectantes por ver si logra otro triunfo que podría ser decisivo para el campeonato. Con un total de 74 puntos, Márquez vuela alto frente a su hermano Álex y un Bagnaia que intenta cerrar la brecha. Cada vez queda menos para la acción real, pero una cosa es cierta: cuando Marc está en la pista americana, las posibilidades son infinitas.