Han pasado casi nueve años desde que el mundo del motociclismo se detuvo con la triste partida de Luis Salom. Su recuerdo sigue vivo, no solo en las redes sociales, sino también en ese museo que le rinde homenaje en el Velòdrom Illes Balears y, claro está, en la ruta motera que lleva su nombre. Pero había algo que faltaba, un gesto significativo que solo sus padres, José Luis y María, podían ofrecer. Ellos vieron crecer a Luis y vivieron de cerca el doloroso momento de su adiós aquel 3 de junio de 2016.
Un nuevo comienzo con el corazón en la mano
Todo cambió cuando Yamaha se puso en contacto con ellos para proponerles abrir un nuevo concesionario oficial de la marca japonesa aquí, en Mallorca. «La idea era bonita y tiramos adelante», comenta María mientras recuerda cómo este proyecto ha tomado forma con amor e ilusión. Para ellos, ponerle el nombre de LS39 Motos era más que un gesto; era el homenaje que nunca pudieron hacerle porque simplemente no tuvieron la oportunidad. Mientras otros padres optaron por caminos diferentes, ellos decidieron dar este paso. «No teníamos intención de volver al ‘paddock’, pero esto es una buena ocasión», añaden ambos, agradecidos por la confianza depositada por Yamaha.
Ubicado en un lugar estratégico entre la Gran Vía Asima y el Camí dels Reis, LS39 Motos es un sueño hecho realidad que promete abrir sus puertas este próximo abril. No será solo una tienda; será un espacio donde cada servicio y cada recambio llevará consigo la esencia de Luis Salom. «Es nuestro hijo quien nos da vida», dice María emocionada. Y así lo sienten: esta aventura es también un tributo a su legado.
A medida que las imágenes del nuevo concesionario comienzan a inundar las redes sociales, los amigos y seguidores de Luis muestran su apoyo incondicional. «Eso nos da energía», confiesa María con una sonrisa nostálgica. Sabe que él estaría orgulloso y les habría animado a seguir adelante sin mirar atrás.
Junto a ellos está José Luis, quien cuenta con 45 años de experiencia en Yamaha y lidera un equipo lleno de pasión para hacer realidad este proyecto familiar donde todos tienen su papel: desde Marian, hermana de Luis, hasta Toni, su cuñado. Todos juntos forman una gran familia alrededor del número 39; ese número que les mueve hacia adelante y cuya presencia se siente en cada rincón del local.