Marc Márquez, el octocampeón que ha marcado la historia de MotoGP, se ha ganado un lugar especial en nuestros corazones. Desde que debutó en 2013, este piloto de Cervera ha demostrado ser uno de los más grandes de todos los tiempos. Con su carisma y talento, no solo ha acumulado títulos, sino también una legión de seguidores que vibran con cada carrera.
Los inicios de un campeón
La historia del joven Márquez comienza mucho antes, cuando a sus 15 años hizo su primera aparición en 125cc. En aquel entonces, se subió al podio en su sexta carrera, convirtiéndose rápidamente en el segundo piloto más joven en lograrlo. Pero la espera por su primer triunfo fue larga; finalmente llegó durante su tercer año, donde arrasó con 10 victorias y se llevó su primer título mundial.
Al siguiente año, dio el salto a Moto2, aunque no sin dificultades. Una lesión ocular lo alejó del campeonato y le impidió participar en las últimas carreras. Sin embargo, regresó con más fuerza que nunca y logró alzarse con la corona intermedia tras un par de años llenos de éxitos.
Y así llegamos a 2013; el año que cambiaría todo. Debutando con Honda, Márquez sorprendió al mundo al subirse al podio desde su primera carrera y sellar su primera victoria muy pronto después. Fue la temporada perfecta para él: seis triunfos y un título mundial bajo el brazo siendo el más joven en lograrlo.
A partir de ahí comenzó una aventura épica. Seis campeonatos mundiales (2013-2019) y un total de 64 victorias hacen que hoy sea recordado como el tercer piloto con más triunfos en la historia de MotoGP. Solo Giacomo Agostini y Valentino Rossi están por delante.
Tras dejar Honda en 2023 y recalando en Gresini para la temporada 2024, Marc sigue demostrando que está hecho para ganar. Este año ya lleva dos victorias bajo los colores de Ducati y tiene toda la intención de seguir subiendo posiciones hasta alcanzar nuevas cimas. Sin duda alguna, estamos ante una leyenda viva del motociclismo.