En un fin de semana que muchos en la escudería Ferrari preferirían olvidar, Lewis Hamilton se convirtió en protagonista no solo por su talento, sino también por las decisiones tomadas en pista. Durante el Gran Premio de China, el británico mostró su mejor cara al dominar la clasificación y la carrera al sprint. Sin embargo, el domingo sería otro cantar.
A pesar de haber arrancado con una gran energía y haberse llevado la pole position, las cosas tomaron un giro inesperado. En la salida, un ligero roce con Charles Leclerc dañó el alerón del monegasco y aunque tenía más ritmo que Hamilton, hubo momentos en los que parecía que desde Ferrari se habían dado instrucciones a Hamilton para dejar pasar a su compañero. Pero aquí es donde entran las aclaraciones: fue el propio piloto quien decidió apartarse.
Una decisión propia entre radios confusas
Fred Vasseur, jefe de Ferrari, salió a desmentir cualquier rumor sobre órdenes del equipo. “Desde fuera pudo parecer que era una instrucción”, explicó. La realidad era otra: Hamilton le comunicó a su ingeniero que tenía problemas y decidió permitir que Leclerc lo adelantase para maximizar las opciones del equipo. “Creo que voy a dejar pasar a Charles”, dijo con claridad.
A pesar de estos intentos por mejorar la situación, lo cierto es que ambos pilotos acabaron siendo descalificados tras no superar las pruebas técnicas impuestas por la Federación Internacional de Automovilismo. Un final amargo para un fin de semana lleno de altibajos donde cada decisión contaba más que nunca.