En el Gran Premio de China, Fernando Alonso vuelve a enfrentarse a la mala suerte que le está persiguiendo en este inicio de 2025. Tras apenas cuatro vueltas, su AMR25 sucumbió ante un problema de frenos, lo que le obligó a abandonar la carrera. Esta situación no solo se suma al fatídico accidente en Australia, sino que también deja una sensación amarga con dos ceros en su cuenta.
Una curva crítica
El piloto asturiano compartió su experiencia con una mezcla de alivio y preocupación. «El pedal del freno se me fue al fondo. Me di un buen susto», confesó en el corralito tras bajarse del coche. Afortunadamente, todo ocurrió en la curva 1, donde pudo controlar la situación. Pero él mismo reconoce que si eso pasa más adelante en la carrera, podría haber arrastrado consigo a otros coches: «Si me pasa en la 14 me hubiese llevado a tres o cuatro coches. Hubiese sido feo».
La frustración es palpable cuando habla sobre el problema que ya venía avisando desde las primeras vueltas: «Los frenos se fueron al garete y desde la vuelta 1 me habían avisado de vigilarlos. Ni siquiera había comenzado realmente la carrera; esto no tiene mayor explicación que suciedad o algo similar».
A pesar de estos contratiempos, Alonso mantiene una chispa de esperanza para el futuro: «Es una buena oportunidad perdida», admite con sinceridad. En este año lleno de desafíos, entiende que los ceros serán más comunes debido a la fuerte competencia: «Tenemos a cuatro ‘top’, luego vienen los RB y Williams; esperábamos estar ahí compitiendo».
No obstante, también hay espacio para el optimismo: «Hemos mejorado y esperamos seguir haciéndolo cada Gran Premio». La lucha por estar entre los mejores es dura, pero también emocionante; como dice Alonso con convicción: «El equipo que traiga dos o tres décimas no solo ganará posiciones; puede lograr mucho más».