En el Gran Premio de China, Fernando Alonso dejó claro que todavía tiene mucho que ofrecer. A pesar de no haber logrado entrar en la SQ3, el asturiano se plantó con fuerza y una sonrisa tras su impresionante vuelta, acabando 11º. Su tiempo, un 1:31.815, lo dejó a solo unas milésimas del pase que logró Yuki Tsunoda. Pero eso no le restó entusiasmo; al contrario.
Un inicio prometedor
«Estoy muy contento con la clasificación, el coche fue competitivo», confesó Alonso después de la sesión. Se notaba la emoción en su voz mientras recordaba cómo empezó la jornada con fuerza y rapidez, llegando a estar segundo durante los primeros compases de su vuelta rápida. «Empecé muy bien y en la primera vuelta rápida estaba segundo», añadió con esa chispa que siempre lo caracteriza.
A pesar de quedarse fuera de la SQ3, Fernando no se desanima. «Es bueno tener a un coche en la SQ3», afirmó, subrayando que hay oportunidades por delante para sumar puntos en esta carrera. Con rivales como McLaren y otros coches apretando desde atrás, sabe que cada punto cuenta.
Alonso también aprovechó para compartir sus deseos: «Ojalá volviésemos a clasificaciones a una vuelta; ahora damos muchas». Ese toque de nostalgia se mezcla con un optimismo palpable: «El rendimiento nos da esperanzas».
Y así es como empieza otra aventura para él y su compañero Stroll, quien también mostró buen ritmo al reservar neumáticos para esta importante clasificación. La escudería Aston Martin está lista para luchar por cada punto posible en este Gran Premio lleno de posibilidades.