El Gran Premio de Australia está a la vuelta de la esquina, y con él, el rugido de los motores que ha estado ausente durante demasiado tiempo. Lewis Hamilton, ahora con Ferrari, se prepara para su debut vestido de rojo en un fin de semana que promete ser histórico. Desde el último banderazo en Abu Dhabi han pasado 96 días, una eternidad para los aficionados al motor que llevaban esperando este momento desde 2019.
Un año lleno de promesas
La emoción está desbordante. La temporada 2025 se presenta como una batalla reñida entre gigantes: McLaren, Ferrari, Mercedes y RedBull lucharán por ser los mejores mientras otros equipos intentan hacerse un hueco. Se siente en el aire que esta campaña podría marcar un antes y un después, especialmente con cambios normativos que prometen revolucionar las carreras.
Es un año crucial también porque estamos a las puertas de una transformación significativa para 2026: monoplazas más pequeños y maniobrables para facilitar los adelantamientos. En medio de estos vientos de cambio, la presión recae sobre Hamilton; ¿podrá conseguir una victoria en su primera carrera con Ferrari? Solo Fernando Alonso lo logró antes en 2010.
No podemos olvidar a Carlos Sainz, quien llega a Williams decidido a devolver al equipo al podio donde siempre debió estar. Un reto titánico que sin duda tendrá a todos pendientes del desenlace. Y qué decir de los cinco rookies listos para dejar su huella: jóvenes llenos de ambición dispuestos a demostrar su valía desde el primer día.
Los entrenamientos libres han dejado entrever algunas sorpresas, pero será este sábado cuando realmente veamos cómo se presentan los equipos ante el desafío del Albert Park. Este domingo será el gran día y las expectativas están por las nubes. ¡Que empiece la acción!