El Gran Premio de Australia está a la vuelta de la esquina y Mari Boya, el joven piloto de Campos Racing, se presenta como uno de los favoritos para alzarse con el título en la Fórmula 3. Este fin de semana, el circuito de Melbourne será testigo del arranque de una temporada que promete emociones fuertes. ¿La razón? Mari ha estado brillando en las pruebas y tiene claro que su meta es llegar a lo más alto.
Las expectativas son altas
Con solo tres años compitiendo en esta categoría, Mari ha demostrado su valía y sabe lo que es ganar. “Yo ya soy un piloto experimentado”, comparte con una confianza que contagia. La presión sobre sus hombros no le asusta; al contrario, siente el apoyo del equipo y está decidido a dar lo mejor de sí mismo: “Las bases no pueden ser mejores”, dice tras haber tenido un gran desempeño durante los test en Montmeló.
Desde Barcelona, el catalán se siente optimista. “Hemos estado todos los días entre los cinco primeros”, asegura, destacando que han conseguido buenos tiempos incluso sin buscarlos. Este año llega con ganas: “Vamos a salir a ganar desde la primera carrera”, afirma con determinación.
A medida que se acerca su sueño de alcanzar la Fórmula 1, Mari no olvida a quienes le han precedido. Con cada paso en su carrera recuerda a pilotos como Colapinto o Bortoleto y cómo ellos también han logrado avanzar hasta allí. “Me hice piloto por Alonso”, confiesa emocionado; ese ídolo que ha elevado el listón del automovilismo español tan alto.
No cabe duda de que este año es crucial para él. Con actuaciones destacadas como las vividas en Macao —donde estuvo cerca del podio—, las oportunidades podrían multiplicarse si sigue mostrando ese talento innato detrás del volante. Mientras tanto, su mirada se mantiene firme hacia adelante: “Voy a trabajar al máximo para que nuestro país esté orgulloso”. Así comienza un nuevo capítulo lleno de posibilidades para Mari Boya en Australia.