El Gran Premio de Argentina se perfila como una etapa clave en este emocionante Mundial de MotoGP. Después de un arranque arrasador en Tailandia, donde Marc Márquez se mostró como el auténtico rey de la pista, ahora todos miran hacia el sur, a su territorio, donde ha dejado huella en más de una ocasión.
En Buriram, la gran pancarta que proclamaba «Larga vida al rey» no podía ser más acertada. Porque Marc ha vuelto con fuerza y su debut con Ducati ha sido todo un espectáculo. Se siente que está en su mejor momento y eso asusta a sus rivales. Como bien dice Álex Crivillé, «Bagnaia debe espabilar si quiere pelear por el título mundial».
La presión aumenta para Bagnaia
A pesar de que Pecco Bagnaia hizo un buen papel en Tailandia con dos podios, la realidad es que la sombra del catalán es alargada y puede ser abrumadora. En Ducati son conscientes del reto al que se enfrenta su bicampeón y desde las oficinas les aconsejan: «Es importante terminar carreras», apuntó Gigi Dall’Igna, buscando calmar las aguas antes del próximo desafío.
A medida que nos acercamos a Argentina, donde Márquez tiene un historial impresionante y tres victorias a su nombre, queda claro que cualquier error podría resultar fatal para quienes aspiran al título. La presión sobre Bagnaia será palpable; todos los ojos estarán puestos en él mientras intenta cerrar la brecha con un Márquez imparable.
Mientras tanto, las palabras de Carmelo Ezpeleta resuenan: “No recuerdo algo parecido”. La lucha entre estos dos gigantes promete ser épica y los aficionados ya están ansiosos por ver cómo se desarrollará esta historia sobre dos ruedas.