El Gran Premio de Tailandia dejó a todos con la boca abierta. En un ambiente lleno de emoción, Ducati se alzó como la gran protagonista, dejando claro que su era sigue imparable. Con 18 victorias consecutivas, están a solo cuatro del récord que ostenta Honda. Y si pensabas que eso era todo, ¡espera a escuchar lo que pasó en el podio!
La celebración de los triunfadores
Marc Márquez, el nuevo fichaje estrella, debutó por todo lo alto. Ganó tanto en el Sprint como en la carrera principal y no pudo contener su alegría al abrazar a su hermano Álex tras su segundo puesto. Fue un momento emotivo ver a toda la escuadra celebrar juntos, incluyendo un saludo especial para Pecco Bagnaia.
Pero entre tantas sonrisas, también hubo una imagen que impactó: Gigi Dall’Igna, el CEO del equipo, besando la cúpula con el número 93. No es habitual verlo subir al podio para recoger trofeos y menos regar con Prosecco al piloto ganador. Sin embargo, no todo es color de rosa; Pecco terminó tercero y no pudo ocultar su desilusión.
Dall’Igna fue directo: «La primera carrera siempre trae nervios». A pesar de sus palabras tranquilizadoras hacia Marc y Pecco, sabemos que la presión está ahí. La competencia no se detiene y lo importante ahora es mantener esa estrategia inteligente en cada carrera.
Marc se mostró confiado; después de varias operaciones y años difíciles, parece haber recuperado su forma física óptima. Y aunque Dall’Igna también tuvo buenas noticias para otros pilotos como Álex Márquez y Morbidelli sobre las mejoras en las motos GP24, hay que recordar que Jorge Martín acecha desde atrás.
Tardozzi estuvo muy atento durante toda la jornada; incluso acercándose a Marc para elogiarlo al oído con un simple pero significativo «Bravissimo». Todo un gesto después de un fin de semana brillante donde ambos pilotos mostraron una clara inteligencia competitiva.
Así va este emocionante inicio del Mundial; mientras algunos celebran victorias merecidas, otros luchan por recuperar terreno perdido. Pero aquí estamos nosotros: emocionados por lo que está por venir.