El Gran Premio de Tailandia fue un momento inolvidable para Marc Márquez, quien, visiblemente emocionado, se quedó al borde de las lágrimas al hablar sobre su victoria. «Esto es el ‘top 1’ de mis grandes premios», comentó con una sonrisa que reflejaba la felicidad por haber compartido el podio con su hermano Álex. Para Marc, este triunfo no solo significa una victoria más; es un testimonio del esfuerzo y la dedicación de ambos a lo largo del tiempo.
Un Regreso Triunfal
La carrera comenzó tensa, pero Marc supo gestionar la presión. «La verdad es que vi que la presión delante no bajaba y decidí aflojar un poco en la vuelta 7», explicó. Tras seguir a su hermano durante varias vueltas, finalmente encontró el momento adecuado para atacar y abrirse camino hacia la victoria. «Esta carrera me ha hecho sentir increíblemente bien. He tenido más velocidad de lo esperado y eso me ha permitido disfrutar mucho más», continuó.
No cabe duda de que este fin de semana quedará grabado en sus corazones. A menudo se habla del sacrificio en el deporte, pero para Marc y Álex, esto va mucho más allá; es un trabajo conjunto que lleva años forjándose. Al recordar a su madre, quien seguramente estaba llorando de alegría desde casa, añadió: «Para mí siempre ha sido fundamental tener a mi familia apoyándome».
Marc no pudo evitar sentir una profunda satisfacción al pensar en lo logrado junto a su hermano: “No sé si otros hermanos han conseguido esto antes, pero estoy muy orgulloso de compartir este momento con él”. Con una mezcla de humildad y orgullo, concluyó diciendo: «Top 1 es una felicidad inmensa». Sin duda, este podio será uno para recordar en la historia del motociclismo español.