En el corazón del desierto de Bahréin, Carlos Sainz ha dejado claro que no se ha unido a Williams para pasar el rato. Con un espíritu combativo y un deseo inquebrantable, ha marcado el mejor tiempo en los test de pretemporada, lo que pone de manifiesto su ambición y la promesa de una nueva era para él y el equipo.
Un inicio esperanzador
Durante las pruebas, Sainz logró un impresionante 1:29.545, consolidándose como el más rápido por segundo año consecutivo en Sakhir. «Creo que ha sido un comienzo positivo. El coche ha respondido bien», aseguró, dejando entrever su optimismo ante la temporada que se avecina.
No obstante, es consciente de que las cosas no son tan simples. Con la incertidumbre propia de los primeros días, comentó: «No podemos concluir los tiempos aún; dependiendo del mapa del motor y la gasolina, todo puede cambiar». A pesar de ello, siente que hay progreso respecto al año anterior.
Sigue siendo crítico consigo mismo y con su nuevo monoplaza: «Las condiciones han sido complicadas con tanto viento, pero tenemos que adaptarnos rápidamente». La falta de tiempo en pista le preocupa: «Un día y medio es ridículo para conocer a fondo un coche nuevo».
El camino hacia Melbourne
Sainz tiene claro cuál es su objetivo: “Los puntos tienen que ser nuestra meta al principio”, afirmó sin titubear. Reconoció los puntos fuertes y débiles del coche e hizo hincapié en la necesidad de encontrar ese equilibrio clave para mejorar cada carrera.
Aunque cambiar a Williams significa enfrentarse a desafíos únicos comparado con Ferrari, Sainz está decidido a aprovechar su experiencia acumulada en diez años en Fórmula 1 para acelerar su adaptación. Y es que él mismo señala la importancia del tiempo: «Necesito conocer mi coche antes de poder aplicar todo lo aprendido».
Pies en la tierra
Al final del día, Sainz dejó un mensaje claro a los aficionados: «No vengo aquí solo a estar en mitad de parrilla o dejar pasar los años; he venido para ayudar al equipo a avanzar». Su compromiso es firme: quiere ver mejoras reales y aspira a hacer historia con Williams.
La historia apenas comienza; ¿será capaz Sainz de llevar al equipo hacia nuevos horizontes? Solo el tiempo lo dirá, pero sus primeras palabras resuenan con fuerza: viene dispuesto a luchar por cada milésima sobre la pista.