La Práctica de MotoGP en Tailandia ha dejado una huella imborrable, y no solo por el calor sofocante que asediaba a los pilotos. El apellido Márquez volvió a sonar con fuerza, esta vez con Álex sorprendiendo al superar a su hermano Marc, algo que trajo sonrisas al equipo Gresini. Sin embargo, la jornada no fue tan dulce para Bagnaia, quien se vio atrapado en un lío con su amigo Morbidelli y terminó fuera de la Q2, algo que nadie esperaba.
Un día complicado en la pista
Con temperaturas rondando los 35 grados y el asfalto calentándose hasta los 56, era evidente que la sesión sería un verdadero desafío. Los pilotos luchaban contra el desgaste de las gomas y la presión del circuito. Aunque Jorge Martín se perdió esta cita y fue reemplazado por Lorenzo Savadori, la emoción no faltó. Desde el principio, Marc Márquez tomó las riendas del entrenamiento, pero pronto Álex le siguió de cerca, mostrando una velocidad impresionante.
Jack Miller, por otro lado, se convirtió en el primer piloto en caer este año; una caída temprana que lo dejó tocado pero sin mayores consecuencias. Mientras tanto, el joven Acosta empezaba a marcar también su territorio al demostrar que la KTM tiene potencial en Tailandia.
Las Honda se mostraban competitivas: varias estaban entre los primeros cinco puestos, marcando un cambio notable respecto al año pasado. Con cada vuelta rápida lanzada por Marc y su hermano Álex, el ambiente se volvía más tenso y emocionante.
A medida que avanzaba la práctica, Bagnaia intentaba mejorar sus tiempos pero no contaba con encontrarse con Morbidelli justo cuando más lo necesitaba. El roce entre amigos dejó a Pecco frustrado y forzado a buscar una repesca que no había conocido durante toda la temporada pasada.
Finalmente, tras una intensa pelea por los primeros puestos,Álex Márquez logró salir victorioso sobre Marc por apenas 52 milésimas mientras todos contenían la respiración ante el desenlace final. Con esto establecido para pasar a Q2 están: Álex Márquez, Marc Márquez y otros como Acosta o Bezzecchi. En cambio, nombres como Viñales o Binder tendrán que luchar desde atrás si quieren avanzar.