Pecco Bagnaia no podía ocultar su indignación tras lo sucedido en la última sesión de entrenamientos en Buriram. El piloto de Ducati, conocido por su garra y determinación, se encontró con una situación realmente injusta cuando le anularon su mejor tiempo, un crono que le habría asegurado un lugar directo en la Q2. En lugar de eso, se verá obligado a luchar desde la Q1, lo que sin duda añade presión a su ya difícil misión.
Un caos entre banderas
«Todo ha sido un caos», decía Bagnaia mientras explicaba el lío con las banderas amarillas. Una bandera mal mostrada en la curva 3 desató el torbellino, y aunque Dirección de Carrera reconoció su error, eso no devolvía el tiempo perdido al piloto. Con un crono de 1:29.492 en el aire y la posibilidad de salir noveno desvaneciéndose, Pecco se sintió traicionado por una decisión que claramente afectó su rendimiento.
Las emociones estaban a flor de piel. «Me enfadó más esto que lo ocurrido con Morbidelli», confesó Pecco, refiriéndose a sus compañeros. Y es que hay algo profundamente frustrante al sentir que tu esfuerzo se ve tirado a la basura por una equivocación ajena. «Esto es más culpa de Dirección de Carrera que del nuevo director del Panel de Comisarios», añadió con rabia contenida.
A pesar del mea culpa emitido por Mike Webb –el director de carrera– donde admitió la confusión con las banderas y lamentó el impacto negativo en el fin de semana del piloto italiano, Bagnaia se siente menospreciado. «Es cierto que cuando un piloto se cae tengo que aceptarlo, pero esto no es lo mismo», insistía mientras miraba hacia el horizonte del circuito internacional.
Con todo este revuelo, sólo queda esperar cómo manejará Pecco esta adversidad en la pista durante el Gran Premio de Tailandia; después de todo, los grandes pilotos son aquellos que saben levantarse después de una caída.