En un gesto conmovedor, la Fórmula E ha decidido no dar la espalda a Valencia, una ciudad que ha sufrido enormemente tras el paso de la DANA. Este campeonato de monoplazas eléctricos, que tiene su sede técnica en esta bella capital del Turia, entregó nada menos que 40 vehículos a ciudadanos que vieron cómo sus medios de transporte quedaron destruidos por las lluvias torrenciales.
Un acto de apoyo en tiempos difíciles
Todo comenzó cuando la DANA golpeó con fuerza poco antes de los tests pretemporada que se celebran tradicionalmente en el circuito valenciano. La organización tuvo que mover todo su operativo al Circuito del Jarama en Madrid en un tiempo récord. Pero eso no fue suficiente; desde el primer momento se lanzó una campaña solidaria llamada Racing for Relief, acompañada de una donación inicial de 50.000 euros para ayudar a los afectados.
Ayer, esa solidaridad tomó forma tangible: 20 motocicletas y 20 bicicletas eléctricas fueron entregadas a quienes más lo necesitaban, en un emotivo evento celebrado en el Circuito Ricardo Tormo. Alberto Longo, cofundador de la Fórmula E, expresó su dolor por lo sucedido: «España es mi país natal, y ver la devastación en Valencia me rompió el corazón». Estas palabras resonaron entre todos los presentes, recordándonos que tras cada pérdida hay historias humanas desgarradoras.
A medida que las aguas se calman, iniciativas como esta son vitales para recuperar la movilidad y la esperanza entre quienes lo han perdido todo. La Fórmula E ha demostrado así su compromiso no solo con el deporte, sino también con las comunidades afectadas por catástrofes naturales.