Max Verstappen está de vuelta, y con él, la esperanza de un año menos turbulento. Después de un 2024 lleno de altibajos y sorpresas inesperadas, el piloto neerlandés confía en que 2025 le brinde la estabilidad necesaria para lograr su quinto campeonato consecutivo en la Fórmula 1 al volante del Red Bull. Recuerda cómo la salida repentina del diseñador estrella Adrian Newey y la feroz competencia con los McLaren de Norris y Piastri hicieron que el último año no fuera precisamente un paseo por el parque.
Reflexiones sobre el pasado y expectativas futuras
«El año pasado fue complicado en muchos aspectos», reconoce Verstappen, añadiendo que a pesar de las dificultades también hubo momentos brillantes. «Lo que realmente deseo es ser más estables y tener un rendimiento más completo durante toda la temporada».
A esto se suma el hecho de que Red Bull ha decidido incorporar a Liam Lawson como nuevo compañero tras una temporada decepcionante para Checo Pérez. Verstappen parece entusiasmado por esta nueva asociación: «Espero ver cuán competitivos podemos ser juntos». Para él, ganar cuatro títulos ya es algo increíble, pero siempre hay espacio para más: «Estoy tranquilo, pero claro que quiero seguir ganando».
A medida que se acercan las pruebas en Bahréin a finales de febrero, Max siente esa mezcla habitual de emoción e incertidumbre. “Es pronto para marcar objetivos específicos; primero necesitamos ver cómo responde el nuevo RB21”, concluye con una cautela inteligente.