Otro golpe duro. Esta vez, contra el Girona. El Santiago Bernabéu, ese templo del fútbol donde se han vivido tantas glorias, ahora respira un aire pesado. La afición, decepcionada y enfadada, lanza miradas al palco, buscando respuestas a la gran pregunta: ¿por qué el Madrid ya no es lo que era?
Una búsqueda sin rumbo
Es curioso cómo el club ha salido con un desmentido rotundo sobre la supuesta búsqueda de un nuevo director deportivo. Claro que las seis Champions de la última década son una carta de presentación impresionante. Pero los fantasmas del pasado y la incertidumbre de esta temporada, que amenaza con ser otro año en blanco, hacen que nos cuestionemos si realmente no hace falta esa figura clave en la estructura del equipo.
No podemos olvidar otro rumor que ha estado circulando: ¿la salida de José Ángel Sánchez? Aunque oficialmente se haya negado, sabemos que hay más detrás de esa convivencia entre él y Anas Laghrari. Ambos comparten responsabilidades, pero no parece fácil mantener una bicefalia así.
Poner todas nuestras esperanzas en una remontada es signo de quienes dejan todo para última hora. Es como si el Madrid nos hubiese malacostumbrado a pensar que esos milagros son algo cotidiano. Y no lo son.
Sobre la jugada polémica de Pubill, debo decir que estoy más alineado con el Atlético; este cambio en las reglas simplemente no ha mejorado nada.
Y mientras tanto, el Rayo Vallecano brilla en Europa y nos recuerda lo emocionante que puede ser este deporte. Y hablando de futuros talentos, no perdamos de vista a David Sánchez, un niño-futbolista de Novelda (Alicante) que promete dar mucho que hablar.
Me encanta esa jornada retro organizada por LaLiga; siempre es bonito recordar los viejos tiempos. Mientras tanto, me pregunto cómo la DGT logró alcanzar 6,1 millones de multas el año pasado: ¡una cada cinco segundos! Aquí estamos todos pensando en eso…

