El Arsenal, dirigido por Mikel Arteta, ha dado un golpe sobre la mesa en el Estádio José Alvalade de Lisboa. En un partido donde muchos dudaban del equipo tras las dos derrotas previas, lograron una victoria vital por 0-1 ante el Sporting de Portugal en los cuartos de final de la Champions League. ¿Quién lo diría? En un campo donde los locales llevaban 17 victorias consecutivas, Arteta no solo se ha llevado tres puntos; también ha cerrado muchas bocas.
La respuesta a las críticas
“Estoy muy feliz”, decía un Arteta visiblemente emocionado ante los micrófonos de Movistar Plus+ Deportes. Su discurso era claro: “Hemos recuperado nuestra identidad”. Después de leer titulares que hablaban del desmoronamiento del proyecto y grietas en el vestuario, el entrenador apostó por la calma y recordó que llevar más de 50 partidos sin perder dos seguidos es algo digno de mención.
Arteta subrayó que habían dejado atrás algunos aspectos esenciales en sus últimas dos derrotas y que esa grandeza se reflejó en su juego contra el Sporting. Además, no escatimó elogios para su portero David Raya, quien fue determinante con varias paradas espectaculares que lo hicieron merecedor del título de MVP del encuentro. “Está enorme. Nos ayuda en todas las fases del juego”, aseguró.
Aquello que muchos veían como un tropiezo podría ser solo una piedra más en el camino hacia la gloria. Con Raya bajo los palos, parece que el Arsenal tiene mucho más que ofrecer esta temporada. La Champions siempre nos recuerda que cada detalle cuenta y hoy esos detalles han jugado a favor de los gunners.

