En un emocionante amistoso, Portugal demostró que tiene mucho que ofrecer, incluso sin la presencia de su estrella, Cristiano Ronaldo. Con un resultado claro de 0-2 ante Estados Unidos, los hombres de Roberto Martínez salieron del campo con buenas vibras y la moral por las nubes. Este fue su segundo partido antes de enfrentar el gran reto mundialista, y tras un empate sin goles contra México, necesitaban algo positivo.
Un encuentro lleno de intensidad
Desde el pitido inicial, el ritmo fue frenético. Estados Unidos trató de aprovechar el apoyo de su afición y mostró una presión intensa en la cancha. Sin embargo, la defensa portuguesa tuvo que trabajar duro para frenar a jugadores como Pulisic, quien estuvo cerca de marcar en un mano a mano con Sá.
A medida que avanzaba el primer tiempo, ambos equipos intercambiaron ocasiones. Freese tuvo una intervención brillante para detener un potente disparo de Bruno Fernandes. Pero el destino estaba reservado para los lusos: tras un gran pase de tacón del propio Bruno, Trincao encontró el momento perfecto para abrir la lata con un gol ajustado al palo largo.
Con ese golpe en el marcador, Portugal se fue al descanso con una ventaja merecida. En la segunda parte, Martínez decidió hacer hasta siete cambios para mantener fresco al equipo; mientras tanto, Pochettino solo movió tres piezas. Aunque Gonçalo Ramos no salió del campo y estuvo cerca de aumentar la ventaja poco después del regreso al juego.
Finalmente, Joao Félix selló el triunfo con un gol impresionante desde fuera del área tras una jugada ensayada en un córner. A pesar de algunos intentos tardíos por parte de Estados Unidos para volver al partido, las piernas frescas y la calidad portuguesa brillaron sobre el césped.
Así concluyó este test vital antes del Mundial: Portugal dejó claro que es uno de los serios candidatos al título. La próxima cita será contra Chile en Lisboa y todos esperamos ver si Cristiano está listo para aportar su magia otra vez.

