En Castellón, la tensión se siente en el aire. Pablo Hernández, entrenador del equipo local, sabe que el partido de mañana contra el Almería es crucial. A estas alturas de la temporada, cuando las victorias son más que necesarias, él no tiene dudas: «Hay que ganar para sumar tres puntos y dar un golpe encima de la mesa». Y es que después de seis jornadas sin saborear la victoria, el Castellón ha visto cómo su posición ha caído del liderato a una preocupante sexta plaza.
La Lucha por el Ascenso Directo
Hernández se muestra optimista y firme: «Quedan diez jornadas y eso son 30 puntos en juego. Sabemos que necesitamos muchos para seguir en la pelea por el ascenso directo y también hay mucho en juego para mantenernos en los ‘playoffs'». En sus palabras, se nota esa urgencia por volver a encontrar su mejor versión. Aunque reconoce que les ha costado últimamente, confía plenamente en sus jugadores: «Son capaces de jugar muy bien al fútbol, crear ocasiones… Han demostrado ser superiores a cualquier rival».
El míster también analiza al Almería con respeto pero sin temor: «Tienen posiblemente la mejor plantilla de la categoría», dice sin titubear. Reconoce su talento ofensivo y cómo esto puede afectarles defensivamente: «Tenemos que imponer nuestro estilo y hacer que jueguen a lo que nosotros queremos».
A pesar de los desafíos que se avecinan, Hernández lamenta las ausencias clave como Brian Cipenga y Awer Mabil debido a compromisos internacionales. «Es increíble para ellos poder participar en un Mundial», admite con orgullo pero también con preocupación por lo que podría significar perderlos en momentos tan decisivos.
La afición está expectante; saben que cada partido cuenta y este es uno vital para no tirar toda la temporada por la borda. Todos esperan ver al Castellón renacer como un ave fénix, dispuestos a luchar hasta el último minuto por ese sueño del ascenso.

