En un emocionante encuentro en el Estadio Ruta de la Plata, el Zamora se impuso al Pontevedra por 2-1, aprovechando los errores del rival en momentos clave. El equipo local, dirigido por Oscar Cano, supo manejar la presión y selló una victoria crucial que les mantiene en la lucha por los puestos de arriba.
Un partido lleno de tensión
Desde el pitido inicial, estaba claro que ambos equipos tenían mucho en juego. El Zamora llegaba con una buena racha, sin conocer la derrota en cinco partidos y dos victorias consecutivas como locales. Por otro lado, el Pontevedra necesitaba urgentemente romper su mala racha de siete partidos sin ganar. Y así fue como se desarrolló el encuentro: un equipo compitiendo con confianza mientras que el otro parecía dudar demasiado.
Con goles de Abde Damar antes del descanso y Carlos Ramos poco después del intermedio, el Zamora tomó ventaja rápidamente. A pesar de que Luisao Macias recortó distancias en el minuto 87, ya era tarde para cambiar las cosas. La expulsión de Alain Ribeiro solo añadió más frustración a un Pontevedra que intentó remontar pero no encontró la forma.
El Zamora supo defender su ventaja con oficio; cada pase y cada despeje fueron fundamentales para sostener ese resultado tan ansiado. Abde Damar brilló como estrella del partido hasta su sustitución en el minuto 74, mientras que Carlos Ramos demostró ser un hombre clave al ampliar la ventaja cuando más lo necesitaban.
Aunque Fermín Sobrón no tuvo una actuación sobresaliente bajo palos, supo transmitir seguridad durante los minutos finales donde todo estaba en juego. Los locales demostraron así que saben competir ante cualquier adversidad.
A medida que avanza la temporada, este triunfo se siente como un bálsamo para la afición zamorana; no solo por los puntos ganados sino también por la manera en que lograron hacerlo: trabajando juntos y creyendo en sus posibilidades.

