En un emocionante partido que mantuvo a todos los aficionados al borde de sus asientos, el Granada se llevó los tres puntos sobre la campana. Con un gol de Laura Pérez en el minuto 90, las locales lograron lo que parecía imposible hasta ese momento. La Ciudad Deportiva vibró con cada jugada, y al final, la alegría fue desbordante.
Un partido tenso y lleno de oportunidades
Desde el pitido inicial, quedó claro que ambos equipos luchaban por hacerse con el control del juego. Aunque en la primera parte no hubo disparos a puerta, las jugadoras del Granada mostraron su intensidad y determinación. Blanca Muñoz, destacando por su velocidad y verticalidad por la banda, prometía grandes cosas mientras el equipo intentaba abrir brechas en la defensa rival.
A medida que avanzaba el encuentro, el Granada dio un paso adelante. Tras un primer aviso de Laura Pérez, comenzaron a llegar más ocasiones. Sin embargo, el Deportivo Abanca se mostró firme en defensa, esperando a sorprender con rápidos contraataques.
No obstante, la polémica llegó cuando Keefe cayó en el área tras un córner y la árbitra decidió consultar el VAR. Finalmente no hubo penalti y la tensión aumentó entre las jugadoras y los espectadores. A pesar de todo esto, el Granada no se rindió; continuó presionando y buscando ese gol que parecía esquivo.
Cerca del final, cuando ya se respiraba resignación entre los aficionados locales, llegó ese momento mágico: Andrea Gómez desbordó por la derecha y centró al segundo palo donde apareció Laura Pérez, quien no dudó en rematar a puerta vacía. El estallido de júbilo fue inmediato; habían logrado lo impensable justo antes del pitido final.
Con esta victoria vital, el Granada se acerca a las posiciones más altas de la tabla mientras deja atrás cualquier sombra de descenso. Por su parte, aunque el Deportivo ocupa una cómoda posición media en la clasificación, sabe que necesita mejorar para evitar sorpresas desagradables más adelante en la temporada.

