La tensión se palpaba en el ambiente del RCDE Stadium. El Espanyol, con su afición al borde del colapso emocional, no podía creer lo que estaba sucediendo en los primeros minutos de su encuentro contra el Getafe. Era el minuto 3 cuando el VAR decidió intervenir para revisar una posible mano dentro del área de un jugador azulón. Muchos pensaron que era cuestión de tiempo que se señalara la falta, pero para sorpresa y enfado general, Díaz de Mera optó por ignorar las señales y mantener su decisión inicial.
Indignación perica ante una decisión incomprensible
La reacción no se hizo esperar. Desde el banquillo, Manolo González, entrenador del equipo local, ardía en indignación, mientras que las redes sociales estallaban con críticas hacia la actuación arbitral. “¡Salta la sorpresa! NO LO PITA”, fue el irónico comentario lanzado desde la cuenta oficial del club. En Cornellà, ese momento cayó como un jarro de agua fría; muchos consideraron este episodio como otro agravio más en una larga lista.
A pesar de que la interpretación arbitral decía que hubo contacto con la mano, lo cierto es que esa justificación no sirvió para calmar los ánimos entre los aficionados pericos. Las comparaciones con decisiones pasadas empezaron a circular rápidamente entre los seguidores, dejando claro que este tipo de situaciones ya se han vuelto demasiado habituales. Y así comenzó un partido lleno de polémica donde incluso antes de esta protesta inicial, el Espanyol ya había tenido sus oportunidades para marcar.

