La historia de la Champions League sigue escribiéndose, pero esta vez ha tomado un giro inesperado. Pep Guardiola, tras una emocionante conquista en 2023, se encuentra ahora con un panorama desalentador. «Estamos haciendo nuestro camino. Que el Real Madrid no se confíe, solo nos sacan 13», fue su famosa ‘amenaza’ después de levantar su primer título europeo con el Manchester City. Pero lo que parecía una promesa de gloria ha quedado en el aire.
El ocaso de una dinastía
Desde esa victoria, las cosas no han ido como él esperaba. El City ha caído en octavos esta temporada, después de haber sido eliminado por los mismos rivales en dos ocasiones anteriores. Esto es algo nuevo para Guardiola; nunca había vivido despedirse tan pronto de la Champions en su carrera como entrenador. Tras cosechar títulos nacionales a raudales –seis Ligas y varias Copas–, la única Champions parece un lastre demasiado pesado.
Y aquí es donde empieza la crítica: ¿cómo es posible que un equipo con tanto talento como el City no haya conseguido brillar más en Europa? Lo cierto es que las eliminaciones tempranas a menudo dejan un mal sabor de boca y son reflejo de algo más profundo que simplemente jugar bien al fútbol.
En palabras del propio Guardiola: «Debería haber ganado seis Champions para ser reconocido como un entrenador exitoso». Y aunque lanza esas ironías, hay algo de verdad ahí; su legado necesita refrendarse con triunfos europeos, y este último tropiezo deja mucho que desear.
A pesar del desencanto actual, Guardiola no pierde la esperanza: «El futuro es brillante» dice con confianza, mientras enfrenta la posibilidad de sumar nuevos títulos nacionales esta misma temporada. Pero queda una pregunta resonando en el aire: ¿podrá finalmente derribar las murallas del Real Madrid y volver a estar entre los grandes? Solo el tiempo lo dirá.

