En un partido que prometía ser complicado, el Eintracht Frankfurt logró llevarse la victoria ante el Heidenheim por 1-0, gracias a un golazo de Kalimuendo en la segunda mitad. La situación del Heidenheim es preocupante, y con este resultado, se hunden aún más en la clasificación.
Un equipo que no se rinde
Bajo la dirección de Albert Riera, el Eintracht ha conseguido ya tres victorias y dos empates. A pesar de caer ante el Bayern en su último encuentro, lo hizo con dignidad. Y ahora, enfrentando al Heidenheim, Riera decidió dejar a Burkardt en el banquillo y confiar en Kalimuendo como único delantero. Una jugada arriesgada pero que dio sus frutos.
Desde el primer minuto, los jugadores del Eintracht dejaron claro que no iban a dar respiro al rival. Con un centro del campo sólido liderado por Hugo Larsson, y los interiores Ritsu Doan y Fares Chaïbi, se pusieron las pilas para controlar el juego. El hispano-marroquí Ayoube Amaimouni-Echghouyab, regresó como extremo izquierdo, aportando dinamismo al ataque.
No fue hasta el minuto 53 cuando Kalimuendo rompió la paridad con una espectacular tijereta tras un buen pase de cabeza de Robin Koch. Sin embargo, la alegría no fue completa para el Heidenheim; Arijon Ibrahimovic tuvo que salir lesionado poco después, complicando aún más las cosas.
A medida que avanzaba el partido, las emociones estaban a flor de piel: Robin Koch vio la segunda amarilla dejando al Eintracht con diez jugadores durante los últimos minutos. Pero ahí estuvo la fortaleza del equipo para mantener esa ventaja ajustada y llevarse los tres puntos a casa. Ahora están a siete puntos del Bayer Leverkusen tras su empate contra el Bayern.
Parece que bajo la batuta del sargento Riera, el Eintracht empieza a escalar posiciones en esta Bundesliga repleta de sorpresas.

