Claudio Giráldez, el técnico del Celta de Vigo, se presenta en rueda de prensa con una mezcla de respeto y confianza. Sabe que el Olympique de Lyon es un rival fuerte, pero eso no significa que su equipo se sienta inferior. ‘Sabemos que ellos son los favoritos’, dice con sinceridad, ‘pero tenemos la convicción de que podemos plantar cara’. Y es que en este deporte, la actitud cuenta tanto como la táctica.
La ausencia de Miguel Román y las esperanzas del equipo
La baja de Miguel Román, un jugador clave por su entrega y habilidad, ha dejado una sombra sobre el equipo. ‘Es una pena’, admite Giráldez. ‘Las lesiones son parte del juego y nunca avisan’. Sin embargo, también señala la llegada de Pablo Durán, quien está listo para asumir el reto junto a otros jugadores como Sotelo o Matías Vecino. ‘Es el momento para que otros tomen esa responsabilidad; hemos tenido buenos momentos esta temporada’. Hay esperanza en sus palabras.
Consciente del desafío que supone enfrentarse al Lyon –que fue primero en su grupo durante la fase previa–, Giráldez destaca lo impresionante de sus estadísticas: solo han perdido un partido en ocho encuentros. ‘Nosotros tenemos claro que podemos competir contra cualquiera’, afirma convencido. Esta confianza parece contagiarse entre los jugadores y aficionados.
El entrenador también se muestra optimista respecto al futuro inmediato: ‘Queremos llegar a cuartos de final; ganar al Betis sería un gran paso’. La motivación es palpable y parece más bien un motor que empuja al equipo hacia adelante.
Y hablando del Lyon, menciona a Endrick, ese joven talento capaz de cambiar el rumbo de un partido con solo una acción brillante. ‘Sabemos cómo puede ser peligroso cerca de nuestra portería’, advierte Giráldez. Este tipo de comentarios reflejan una mezcla entre respeto por el rival y determinación por parte del Celta.
A medida que se acerca el partido en Balaídos, queda claro que aunque no sean los favoritos, los celestes no están dispuestos a dejarse intimidar ni a tirar la toalla.

