Hoy, el Ayuntamiento de Sevilla ha sido escenario de un encuentro que simboliza más que un simple saludo. Ángel Haro, presidente del Real Betis, y José María del Nido Carrasco, al frente del Sevilla FC, se han reunido con el alcalde José Luis Sanz para dar un paso hacia la normalidad en el esperado derbi sevillano. Este domingo, los dos gigantes del fútbol local se enfrentarán en el Estadio de La Cartuja, y tanto ellos como nosotros deseamos que sea una fiesta del deporte y no un campo de batalla.
Un mensaje claro por la convivencia
La charla entre los presidentes y el alcalde ha sido amena y sincera. En tiempos donde las rivalidades pueden sacar lo peor de cada uno, este gesto busca enviar un mensaje a las aficiones: el derbi debe ser sinónimo de emoción y respeto. “Este es nuestro gran espectáculo”, ha enfatizado Sanz en sus redes sociales, recordando que tenemos el mejor derbi de España. Con una vista impresionante del Sevilla antiguo como telón de fondo, se reafirma la grandeza de nuestra ciudad.
Para garantizar que todo transcurra sin incidentes, habrá un despliegue policial considerable: 400 agentes estarán vigilando durante este evento catalogado como “Alto Riesgo”. Además, contarán con la colaboración de cuerpos como la Guardia Civil y Bomberos. Es triste tener que recurrir a estas medidas, pero todos sabemos cómo se las gastan algunas aficiones.
A medida que nos acercamos al gran día, solo podemos esperar que tanto jugadores como aficionados entiendan que hay más en juego que tres puntos: está en juego nuestra imagen como comunidad. ¡Que ruede el balón!

