Hugo Álvarez, el joven talento del Celta de Vigo, no puede ocultar la emoción que siente al hablar sobre su trayectoria en el equipo. Recuerda con cariño aquellos días en los que iba a ver los partidos europeos junto a su padre. Para él, vivir esta experiencia ahora como protagonista es simplemente algo único.
De aficionado a jugador
“La intención siempre ha sido ayudar y trabajar cada día para tener esos minutos tan deseados”, comenta Hugo, quien ya ha tenido la oportunidad de brillar en el campo. Tras un último partido donde se sintió especialmente bien, está ansioso por seguir mostrando su valía. “Para muchos de nosotros es la primera vez que jugamos una eliminatoria europea y hacerlo aquí, en Balaídos, es increíble. Estamos llenos de ilusión y queremos aprovechar este momento”, añade con una sonrisa.
Este chico sabe bien lo que significa representar al Celta en Europa. “Yo solía ir a ver estos partidos con mi padre y ahora soy parte de ello. ¡Es algo impresionante!”, dice emocionado. La verdad es que el ambiente en el estadio se nota; esa energía que desprende la afición se convierte en un motor para el equipo.
Consciente de las dificultades del camino hacia lo más alto, Hugo no pierde la esperanza: “Aunque sabemos que será complicado, tenemos un sueño y vamos a luchar por él”. Su mensaje para los seguidores es claro: “Que sigan apoyándonos porque sentimos su apoyo cada vez que salimos al campo”. En definitiva, este canterano vive un verdadero cuento de hadas futbolístico.

