Este jueves, el corazón del Mallorca late con fuerza mientras Gustavo Siviero vuelve a dirigir el entrenamiento del primer equipo. Tras una jornada intensa el miércoles en la Ciudad Deportiva Antonio Asensio, donde asumió las riendas tras la salida de Jagoba Arrasate, Siviero se prepara para afrontar un desafío que puede cambiar el rumbo de la temporada.
Acompañado por su mano derecha, Xisco Campos, este ex defensor central del Mallorca se encuentra ante una situación crítica. Con solo un punto de distancia de dejar las posiciones peligrosas de la tabla, todos los ojos están puestos en el partido contra la Real Sociedad que se disputará este sábado a las 18:30 horas.
Siviero: Del campo al banquillo con pasión y determinación
Siviero no es nuevo en estos entornos; desde su llegada como entrenador del filial bermellón hace tres temporadas, ha demostrado su valía llevando al equipo a Segunda RFEF y manteniéndose competitivo a pesar de los altibajos. Este año está luchando por volver a ascender tras un descenso anterior.
Como jugador, dejó huella en el Mallorca entre 1998 y 2002, formando parte de una plantilla que logró grandes éxitos. Con recuerdos imborrables como la Supercopa de España y una subcampeonato en la Recopa de Europa, ahora es tiempo para él de devolverle algo al club que le dio tanto.
A medida que se acercan los días previos al encuentro decisivo, tanto jugadores como aficionados sienten esa mezcla entre nerviosismo y esperanza. ¿Logrará Siviero encender nuevamente esa chispa en el equipo? La afición espera ansiosa ver cómo se desarrollará esta nueva etapa bajo su liderazgo.

