Huesca. No hay nada más doloroso para un equipo que perder a uno de sus fichajes clave justo cuando comenzaba a demostrar su valía. Joaquín Fernández, ese central que prometía darlo todo en la zaga del Huesca, tuvo que abandonar el campo durante su debut contra el Mirandés apenas quince minutos después de empezar. Un pinchazo en el bíceps femoral del muslo derecho lo dejó fuera de juego y ahora, según ha comunicado el club, le espera un largo mes de recuperación.
Un inicio inesperado
El partido estaba lleno de esperanzas y Joaquín era una pieza fundamental en los planes del entrenador Jon Pérez Bolo. Sin embargo, con esta lesión, esas expectativas se desvanecen casi instantáneamente. Es como si se estuviera tirando a la basura una oportunidad crucial para ganar ritmo competitivo justo antes de afrontar un choque decisivo contra el Valladolid.
Ahora la pregunta es: ¿quién tomará su lugar? Carrillo podría regresar al centro de la defensa tras haber comenzado como lateral, mientras que Íñigo Piña se presenta como otra opción viable. Lo cierto es que no solo están en juego tres puntos; está en juego la temporada entera y las esperanzas del Huesca por mantenerse en la categoría. Así las cosas, todos estamos deseando ver cómo Bolo maneja esta situación tan complicada. La afición lo necesita más que nunca.

