En la jornada 21 de la Liga F, los cinco últimos clasificados se enfrentaron a su destino con una amarga realidad: todos perdieron. La lucha por evitar el descenso está más que encarnizada y, con solo nueve partidos por delante, el tiempo se les echa encima.
Los colistas caen sin piedad
El Levante, que ocupa el último puesto, sufrió una nueva derrota en Buñol ante el Deportivo (1-2). A pesar de comenzar con buen pie gracias al gol de Carrasco a los tres minutos, no supieron mantener la ventaja. Pizarro empató justo antes del descanso, pero Marisa sentenció para el conjunto granota. Ahora están a tan solo dos puntos de la salvación, pero ¿será suficiente?
Por otro lado, el Alhama sigue hundido tras caer ante el Madrid CFF (5-0), acumulando ya 13 derrotas consecutivas y 670 minutos sin ver puerta. ¡Menuda pesadilla! Dirigidos por Randri García, están a un punto de salir del atolladero, pero cada semana que pasa parece más complicado.
El DUX Logroño también se las vio negras al perder en casa contra el Badalona (2-3). A pesar de los goles de Salomé Prat y Ximena Velazco, solo han conseguido 2 puntos de 33 posibles en casa. Un auténtico desastre que deja al equipo apenas un punto sobre la línea del descenso.
Y como si fuera poco, Eibar cayó en su propio campo ante el Athletic Club (0-1) en un derbi vasco muy disputado. Daniela Agote decidió el partido en el minuto 98 y dejó a las armeras sumidas en seis derrotas seguidas. Con 17 puntos acumulados y ocho sobre la zona roja, no pueden relajarse ni un segundo.
Finalmente, el Espanyol perdió ante la Real Sociedad (2-1) dejando claro que tampoco tienen asegurada su permanencia. Después de cinco partidos sin ganar y con solo 21 puntos, cualquier tropiezo podría ser letal para ellos.
La tensión se siente en cada rincón del campo mientras estos equipos luchan por salir del pozo. La afición espera ansiosa algún milagro que les devuelva a la vida.

