La pasión por el fútbol puede llevar a situaciones inesperadas, y lo que ocurrió el pasado viernes en Ceuta es un claro ejemplo. Durante un partido de categoría alevín, donde los protagonistas son niños de apenas 10 y 11 años, la tensión se disparó. El encuentro enfrentaba al CD Príncipe Alfonso Ceuta y la AD Ceuta B, y terminó con una victoria para los segundos. Sin embargo, lo que se recordará no es solo el marcador, sino la actitud del entrenador del Príncipe Alfonso.
Una sanción contundente
El árbitro del partido, Nadir A.A., tomó la drástica decisión de expulsar al técnico M.A.M. tras ser objeto de amenazas e insultos durante el juego. La Federación de Fútbol de Ceuta no ha dudado en actuar ante este comportamiento inaceptable: han impuesto una sanción que consiste en 17 partidos de suspensión. De esos, doce fueron por las amenazas y coacciones reiteradas al árbitro; cuatro más por insultos; y uno adicional debido a una doble amonestación.
Aparte del castigo deportivo, el club también deberá afrontar una multa económica de 255 euros. Y mientras tanto, el equipo sigue compitiendo en la liga con una clasificación que no refleja esta situación tan lamentable. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar en nombre del deporte?

