En una jornada marcada por la controversia, Liam Rosenior, el actual entrenador del Chelsea, ha alzado la voz contra el racismo en el fútbol tras los recientes incidentes que han afectado a Vinicius Júnior. «Los racistas no deberían jugar al fútbol», afirmó con firmeza mientras se refería a lo ocurrido entre el jugador brasileño y su rival Prestianni. Un tema delicado que sigue resonando en los estadios y en las calles.
Una reacción necesaria
Aunque Rosenior fue cauteloso y evitó entrar en detalles sobre la investigación que está en marcha, no pudo evitar expresar su sentir. «Cuando ves a un jugador tan molesto como Vinicius, es porque hay algo detrás. Nadie se siente así sin razón», comentó, reflejando una empatía profunda hacia la situación del delantero.
Pero lo más impactante es que Liam no es solo un entrenador; él también ha vivido en carne propia el horror del abuso racial. «He sufrido este tipo de ataques y sé lo doloroso que es. Cuando te critican por algo de lo que deberías estar orgulloso, eso realmente duele. Es asqueroso», confesó con sinceridad.
El debate va más allá del deporte y toca fibras sensibles de nuestra sociedad. En sus palabras finales, dejó claro que necesitamos una mayor responsabilidad para erradicar estos comportamientos inaceptables: «Es fundamental hablar de esto abiertamente y trabajar juntos para cambiarlo». Con su valentía al abordar este tema, Rosenior invita a todos a reflexionar sobre cómo podemos hacer del fútbol un lugar mejor para todos.

