En una noche marcada por la tensión y la emoción, los jugadores del Atlético de Madrid, Marc Pubill y Nahuel Molina, se sentaron frente a los medios tras el encuentro contra el Brujas. Con el peso de la responsabilidad en sus hombros, hicieron un llamamiento sincero a su afición, recordando que en el Metropolitano no solo juegan ellos; la hinchada es parte fundamental del equipo.
Una vuelta decisiva
Pubill, con un brillo en los ojos y una confianza palpable, afirmó: ‘Queda la vuelta en casa, estoy seguro de que lo vamos a sacar’. Se notaba en su voz esa mezcla de determinación y esperanza. Aunque el resultado dejó un sabor agridulce en sus corazones, no perdían la fe. ‘Sabíamos que veníamos a ganar, pero el empate nos ha dejado con ganas de más’, reflexionó.
Molina también compartió sus pensamientos sobre lo que está por venir: ‘El Metropolitano va a ser un espectáculo’. La energía del estadio es inigualable; su afición es capaz de empujar al equipo hacia la victoria. Ambos defensas coincidieron en que el apoyo del público será crucial para superar esta eliminatoria. La conexión entre los jugadores y la hinchada se siente como algo casi mágico.
‘Estamos trabajando duro para mejorar’, comentó Molina. Y es cierto; aunque las cosas no siempre salen como uno espera, cada partido es una oportunidad para crecer. Los rojiblancos son conscientes de que deben dar lo mejor de sí mismos en ese partido decisivo. La pasión por el juego y por representar a su gente brilla en cada palabra.
Con una mirada hacia adelante y la mente centrada en el futuro inmediato, estos futbolistas saben que están luchando no solo por ellos mismos sino por toda una comunidad. Porque cuando dicen que ‘nuestra gente va a morir por nosotros’, lo hacen desde el corazón. En este viaje juntos hacia la gloria, son inseparables.

