El Atlético de Madrid se encuentra en un momento decisivo. A tan solo seis días de una nueva final, los rojiblancos saben que tienen que aferrarse a su fortaleza en el Metropolitano. La última actuación ante el Brujas dejó un sabor agridulce: un empate a tres que les hizo sentir lo frágiles que pueden ser los sueños en este deporte. Pero, como dijo Marc Pubill, uno de los pilares del equipo: «La vuelta en casa será clave, nuestra gente va a morir por nosotros».
Un desafío que no se puede subestimar
Los números son esperanzadores; el último partido en casa terminó con un aplastante 4-0, mostrando la mejor versión del Atlético. Sin embargo, el choque contra el Brujas es un recordatorio de que nada está asegurado. Este equipo belga ha demostrado ser más fuerte de lo esperado y ya sorprendió al Barça marcándole tres goles. Pubill fue claro: «Veníamos a ganar y sabíamos que no sería fácil». La autocrítica está presente, porque saben que deben aprender de sus errores para superar esta eliminatoria.
A pesar de haber cosechado solo un punto en sus últimos partidos de liga, el ambiente se siente diferente cuando juegan en casa. El Metropolitano tiene esa magia especial capaz de llevar al equipo hacia adelante, incluso cuando las cosas se complican. Koke también enfatiza la importancia del apoyo incondicional de la afición: «Necesitamos a nuestra afición, como el otro día contra el Barcelona».
Así que ahora toca prepararse y mantener la fe alta; los aficionados estarán allí para empujar al equipo hacia la victoria. Confiemos en que esa conexión entre jugadores y hinchas sea suficiente para convertir la presión en energía positiva y conseguir avanzar hacia los octavos de final.

