La reciente derrota del Racing ante el Eibar ha dejado un sabor amargo, pero Peio Canales, el centrocampista que está dejando huella, no se rinde. En una sesión de entrenamiento en La Albericia, afirmó con confianza: «Contra el Eibar hicimos una de las mejores primeras partes de la temporada». A pesar de perder el partido y, con ello, el ansiado primer puesto que habían mantenido durante dos meses, Canales ve luz en medio de la tormenta.
El análisis del partido
En una rueda de prensa llena de sinceridad, Canales destacó que aunque en la segunda mitad el equipo retrocedió un poco y le costó mantener la posesión del balón, se sintieron fuertes. «Cogiendo el partido en líneas generales, creo que hicimos un buen partido y merecimos ganar», dijo sin dudarlo. Sin embargo, reconoció que dos pequeños detalles les jugaron una mala pasada.
A esta derrota se suma otra: han caído al segundo puesto tras casi diez jornadas ocupando la cima. El Castellón ha aprovechado para apoderarse del liderazgo después de su victoria frente al Deportivo. Tres derrotas y tres empates en sus últimos nueve partidos han sido un duro golpe para los verdiblancos.
Peio también reflexionó sobre su propio rendimiento: “Me sentí cómodo y bien en Ipurua”, aseguró, mientras expresaba cómo había madurado a lo largo de la temporada gracias a su creciente protagonismo dentro del equipo.
Aunque los números no son alentadores y perder el liderato podría ser desmotivador para algunos equipos, Canales lo ve como un reto más: “No es ninguna presión ponernos segundos; es una motivación querer mantenernos arriba”, enfatizó. Con mirada fija hacia adelante, está convencido de que deben seguir mejorando lo bueno y trabajar lo que aún no controlan completamente.
De cara al próximo encuentro contra el Burgos, Peio advierte que será complicado pero mantiene esperanzas altas: “Jugamos en casa y tenemos que controlar tanto defensiva como ofensivamente”. Además, este partido tendrá un toque especial ya que se celebran 113 años del Racing. Aunque cree que eso no cambiará mucho la atmósfera porque siempre cuentan con el apoyo incondicional de su afición.

