Fernando Llorente, el famoso campeón del mundo sub-20, se convirtió en uno de los protagonistas de una mesa redonda organizada por LaLiga y Solán de Cabras. El tema central fue la importancia de la hidratación, y no era para menos. Junto a él estaban figuras como Luis Figo, Amaia Salamanca, Maxi Iglesias y Juan Antonio Corbalán. Todos compartieron sus experiencias y anécdotas sobre cómo un simple gesto puede cambiar el rumbo de un partido.
Recuerdos del pasado
Durante la charla, Llorente nos dejó una anécdota que muchos recordarán: «Nos enfrentamos a la Argentina de Messi en aquel Mundial sub-20 y se decía que ellos podían tomarse su Coca Cola durante las comidas, mientras que nosotros estábamos restringidos. Al final, nos mandaron a casa…» Y es que esas pequeñas diferencias marcan el camino hacia el éxito o el fracaso.
Llorente continuó reflexionando sobre cómo en su época ya se tenía más en cuenta la hidratación: «Antes era complicado. Te hacían pruebas cada mañana para ver si estabas bien hidratado. A veces llegabas al entrenamiento con un café en vez de agua y eso no ayudaba nada». Esa lucha interna entre querer rendir al máximo y tener que recordar beber agua nos resulta familiar a muchos.
Su relación con el agua no es sencilla: «A mí me cuesta mucho beberla; no siento esa necesidad natural. Tuve que ser muy disciplinado para asegurarme de hidratarme correctamente». Un cambio en su alimentación fue crucial para mejorar su rendimiento durante los entrenamientos.
Así, mientras algunos jugadores disfrutaban de bebidas azucaradas como Coca Cola, otros luchaban contra las reglas estrictas impuestas por sus equipos. En palabras del propio Llorente: «En los clubes donde estuve nunca nos dejaron tomar ese tipo de cosas».

