La noche en La Cerámica comenzó con un jarro de agua fría para los aficionados del Villarreal. Justo antes de que el balón echara a rodar, Gerard Moreno, el buque insignia del ataque amarillo, tuvo que dejar su puesto tras sentir molestias musculares durante el calentamiento. Un golpe duro para un equipo que lo necesita al máximo.
El catalán llegaba a este partido después de una semana llena de incertidumbres, tratando de recuperarse entre algodones. De hecho, estuvo ausente en varias sesiones de entrenamiento para no forzar su cuerpo más allá de lo permitido. Sin embargo, este contratiempo ha dejado a Marcelino ante un dilema complicado: Gerard es uno de los jugadores más en forma del equipo y venía de marcar dos goles ante Osasuna.
Un cambio inesperado
Finalmente, la decisión fue clara: tras notar esas molestias, tanto él como el cuerpo técnico optaron por resguardarlo y darle la oportunidad a Tajon Buchanan. Así las cosas, Nicolás Pepé se encargará de liderar la línea ofensiva junto a Mikautadze mientras que Buchanan tomará la banda derecha. En un partido tan importante como este contra el RCD Espanyol, cualquier cambio puede ser determinante.
Los seguidores estaban ansiosos por ver cómo se desenvolvía Gerard sobre el césped tras su reciente actuación estelar; sin embargo, ahora solo queda esperar que esta situación no afecte demasiado al rendimiento del equipo. Esperamos todos que pronto pueda regresar a su mejor versión porque está claro que su presencia es vital para los amarillos.

