Cuando parece que el Atlético de Madrid se va a hundir, surge como un ave fénix. Esa es la esencia del equipo desde que Simeone se hizo cargo hace más de 14 años. A pesar de los rumores constantes sobre su posible despedida, El Cholo demuestra una vez más que tiene más vidas que un gato. Tras una semana complicada, donde el Bodo le echó del top 8 y empataron con el Levante, muchos pensaron que había llegado el momento de poner fin a su etapa. Pero nada más lejos de la realidad.
La magia en La Cartuja
El partido contra el Betis fue un ejemplo perfecto de lo que este equipo puede hacer cuando menos lo esperan. Con bajas inesperadas, como Cardoso y Julián, los rojiblancos firmaron una primera parte para recordar: ¡0-3! Un resultado que podría haber sido aún más abultado. Griezmann asistió a Lookman, quien devolvió la jugada a Ruggeri y Giuliano no perdonó ante la portería. No importa cuántas veces intenten jubilar a este equipo; cada vez que lo hacen, ellos regresan más fuertes.
Lookman tuvo su debut soñado en este encuentro. En apenas 15 minutos mostró su calidad al encarar rivales y crear oportunidades claras. Su gol fue una muestra palpable del talento fresco que ha llegado al club; ahora Nico tendrá difícil recuperar su lugar en la izquierda.
Pero no todo fueron alegrías; la lesión de Barrios fue un duro golpe. El canterano ha sido uno de los mejores jugadores esta temporada y su ausencia será muy notoria en los próximos partidos.
En medio de toda esta emoción futbolística, también hubo momentos para recordar: Adrián, portero del Betis y protagonista en aquel memorable duelo en Anfield durante la pandemia, vuelve a ser parte de una historia llena de desafíos para ambos equipos.
La atmósfera vibrante del Villamarín siempre impresiona, pero hoy muchos aficionados béticos se marcharon antes del final tras ver cómo su equipo caía bajo el dominio atlético.

