Estambul, una ciudad vibrante que nunca duerme, se llenó de energía cuando Marco Asensio salió al campo en el segundo tiempo para cambiar la historia del partido. Con un gol suyo, el Fenerbahçe logró revertir un marcador adverso y se impuso 3-1 al Erzurumspor en la Copa turca, manteniendo así sus esperanzas vivas.
Aunque ya había sido titular en 23 de los 26 encuentros de la temporada, esta vez le tocó descansar un poco… hasta que la situación se complicó. El estadio Sükrü Saracoglu, con más de 40.000 almas en las gradas, quedó mudo cuando Fettanhoglu anotó justo antes del descanso. La presión era palpable; no había margen para errores.
La entrada triunfal de Asensio
El entrenador Tedesco decidió que ya era hora de activar el plan B y mandó a Asensio al terreno junto a otros compañeros como Müldür y Guendouzi. Fue cuestión de minutos; en su primer toque, conectó un pase de Nene y empató el partido. ¡Menuda forma de entrar! Este fue solo el inicio del espectáculo: ya suma 18 goles generados este año, números que nos recuerdan a su mejor época en el Real Madrid.
A medida que avanzaba el encuentro, Talisca se encargó de darle la vuelta al marcador gracias a una asistencia brillante de Aktürkoglu. Y para rematar la faena, selló su doblete desde los once metros. Si Fenerbahçe no ganaba hoy, adiós a sus sueños coperos ante Gaziantep en su próximo choque.
Así es cómo Marco Asensio volvió a demostrar que tiene ese algo especial capaz de encender la llama incluso en los momentos más oscuros. Su magia sigue siendo esencial no solo para él sino también para toda una afición que sueña con grandes victorias.

